




A 95 años del sismo de Oaxaca de 1931, este acontecimiento es recordado como uno de los terremotos más devastadores en la historia del estado y del país durante el siglo XX. Ocurrido el 14 de enero de 1931, con una magnitud estimada de 7.8, el movimiento telúrico sacudió con gran intensidad la ciudad de Oaxaca y diversas comunidades aledañas. Sus consecuencias incluyeron la destrucción de una parte significativa de la infraestructura urbana, así como la afectación de miles de personas, dejando una profunda huella en la memoria colectiva de la región. Asimismo, este suceso puso de manifiesto la alta vulnerabilidad sísmica del territorio y propició transformaciones en la manera de comprender, prevenir y gestionar los riesgos naturales en el estado.